En la ciudad de México ya se han tomado medidas preventivas y correctivas,
algunas de ellas no han sido tan eficaces como el “hoy no circula”, sin embargo el
uso de gasolina sin plomo ha dado resultados, ya que se han visto mejoras en la
población infantil de la ciudad porque sus niveles de plomo en la sangre se han
reducido significativamente. También, se ha trabajado conjuntamente con el Banco
y mundial y otros organismos internacionales, en un proyecto para mejorar la
calidad del aire entre los años 2000 y 2010. En este proyecto, se pretende mejorar al
sector de transporte, incluyendo modernización, regulación e inspección de
emisiones, incluyendo el uso de combustibles más limpios y alternativos. Uno de
estos combustibles, podría ser el gas natural comprimido. La conciencia pública
también es un elemento para disminuir la contaminación ambiental. SIMA, un
organismo en la ciudad de México, pone al alcance de los ciudadanos los datos
sobre la calidad del aire y de la radiación ultravioleta. Otra de las posibles
soluciones, es encontrar métodos alternativos para la producción de energía, y
sustituir el uso del petróleo por otra sustancia menos, mucho menos, dañina para el
ambiente.
Es muy importante que la gente mexicana haga conciencia de la
contaminación que produce. Y que no solo afecta nuestra ciudad, ni a nuestro país
sino a nuestro mundo. Las autoridades deben hacerse cargo y mantenerse al tanto
de la gravedad de la situación. Pero sobre todo fomentar en nuestros niños el amor
por la naturaleza, la sana convivencia con ella y la protección. Tal vez no sea fácil
reducir ahora, las emisiones de dióxido de carbono, la tala de árboles, la
contaminación del agua, etc., pero si es más fácil que los niños se acostumbren a no
usar el carro si no se necesita, a cuidar el agua, a reciclar. Y a lo mejor en un
mañana, no muy lejano, se respire un aire limpio, en nuestro país. A mí, sobre todo,
el ver cómo las autoridades no se han preocupado como debieran por estos temas
ecológicos, me entristece. Pero si el gobierno no pone medidas, nosotros los
ciudadanos debemos comenzar a ponerlas, porque al fin y al cabo todos somos
habitantes de este gran planeta azul, que llamamos hogar. Hogar, que si no hacemos
algo, terminaremos por destruirlo. Porque “Cuando el último árbol haya sido
abatido, cuando el último río haya sido envenenado, cuando el último pez haya sido
pescado, sólo entonces nos daremos cuenta de que no se puede comer el dinero.”
Jefe Seattle, 1856.
http://www.youtube.com/watch?v=1-Ap9snZXXk
http://www.youtube.com/watch?v=1-Ap9snZXXk
No hay comentarios:
Publicar un comentario